Andes

Editores: Pierre Gondard y Hubert Mazurek

Los fundamentos de este libro fueron definidos durante el seminario taller "IV Encuentro Regional ORELLANA" en Lima, 26-31 de octubre de 1998.

Participaron a este seminario:

Bolivia :

DOT, Dirección de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Desarollo Sostenible y Planeación

UMSA, Universidad Mayor San Andrés

CAN: Comunidad Andina

Colombia :

CIDER, Centro de Investigación del Desarollo Regional, Universidad de los Andes, Bogotá

CRECE, Centro Regional de Estudios del Café y de las empresas, Manizales

DANE : Instituto de Estadístico

Ecuador :

PUCE, Universidad Católica del Ecuador, Quito

Francia:

IRD: Institut de Recherche pour le Développement

INRA: Institut National de Recherche Agronomique

Perú:

Investigadora independiente

CONCYTEC

INEI, Instituto Nacional de Estadísticas e Informática, Lima.

IRD: Institut de Recherche pour le Développement

OIT, Oficina Internacional del Trabajo

PUCP, Universidad Católica del Perú, Lima

UNALM, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima

Venezuela:

ULA, Universidad de los Andes, Mérida.

Autores

Contribución y revisión de los textos

Carlos Amaya, Louis Arréghini, Jean Bourliaud, Daniel Dory, Javier Iguiñiz, Jaime Jaramillo, Evelyne Mesclier, Alberto Oliveiros

Con la colaboración de:

Cartografía - Gráficos - Diagramación :

Huerta Rosales Lourdes, Digna Mateo Igreda, Ramos Llauca Dante

Todos los derechos reservados

Versión Preliminar, mayo de 1999

© IRD

La Mariscala, 115

San Isidro - Lima 27

Principio de página

INTRODUCCIÓN

 

Pretender hablar del espacio andino es algo presuntuoso: el espacio andino es múltiple. Franja litoral, cordilleras y extensas llanuras del interior del continente constituyen una primera y triple partición que se impone, fundamental pero diversamente en cada país. La llanura costera a lo largo del Océano Pacífico puede estar cubierta de una selva densa, ser un extenso pantanal o un desierto absoluto gris, amarillo o rojo, en miles de kilómetros, interrumpido de vez en cuando por la taja verdosa e industriosa de un oasis.

Incluso, en lo que a los Andes se refiere, una vez admitida la importancia de los relieves ¿ que se puede decir de su unidad ? Resalta la diversidad de su formación geológica, de su morfología, de su clima, de sus paisajes, de su poblamiento, de su ordenamiento y del nivel de vida de sus habitantes. Todo parece diferente y hasta en las consciencias colectivas de cada nación ¿ que significado común tendrá "ser andino" ? El patrón de poblamiento, el modo de vivir, las raíces culturales antiguas, los rumbos republicanos y los niveles de desarrollo actuales difieren sensiblemente.

Sin embargo Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela han decidido asociarse para conformar la "Comunidad Andina de Naciones" con el doble propósito de crecimiento económico interno, mediante la ampliación del mercado, y de fortalecimiento común, como respuesta a la globalización creciente en una búsqueda de "regionalismo abierto" (ver recuadro "del Pacto Andino a la Comunidad Andina de Naciones").

 

Del Acuerdo de Cartagena o Pacto Andino a la Comunidad Andina de Naciones

Treinta años han pasado desde ese 26 de mayo 1969 en que se firmó el Acuerdo de Cartagena entre Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Después se adhirieron rápidamente Bolivia, y luego Venezuela, en1973, mientras que Chile se retiró del grupo en 1976, por su desacuerdo con la política económica de integración. A partir del golpe de estado militar, este país había ingresado en la ola liberal, conforme al patrón neoclásico, en contraposición abierta a la orientación original del Pacto Andino, en la cual primaba una " fiel imagen del paradigma desarrollista".

Ese paradigma planteaba a la industrialización como objetivo primordial. Todos los miembros debían beneficiarse de este cambio y se establecía un tratamiento preferencial para los países de "menor desarrollo relativo". Para lograrlo, las decisiones concertadas debían basarse en la planificación y en la adopción de un régimen común sobre la inversión extranjera. El organismo directivo, "La Junta" debía velar por los intereses comunes y tener capacidad técnica para proponer una programación y administrar el proceso.

El modelo actual de la Comunidad Andina es casi la antípoda del viejo patrón del Acuerdo de Cartagena: Promover un mercado integrado para el comercio de bienes, sin reservas ni excepciones; los mecanismos del mercado ampliado son los responsables del comercio y la asignación de recursos; no se emplean políticas e instrumentos destinados a promover actividades específicas; no existen o son inocuos los instrumentos que puedan servir para dar un tratamiento preferencial y compensatorio a los miembros más débiles o vulnerables económicamente.

Fuentes: Bourliaud (1999), Salgado (1998).

La CEPAL define esta dinámica como "un proceso de creciente interdependencia económica a nivel regional, impulsado tanto por acuerdos preferenciales de integración como por otras políticas en un contexto de apertura y desreglamentación, con el objeto de aumentar la competitividad de los países de la región y de constituir en lo posible un cimiento para una economía internacional más abierta y transparente" (CEPAL 1994).

`… … … 

Mientras la mayoría de los estudios abordan la integración andina desde el punto de vista macroeconómico y de los grandes equilibrios nacionales, pensamos en esta obra que la cuestión de la unidad regional puede ser abordada complementariamente desde el punto de vista espacial. En este caso, nos parece necesario reconocer las grandes diferencias que existen entre los territorios de los cinco países que conforman la comunidad andina, diferencias que a su vez pueden analizarse como ventajas o desventajas comparativas.

El espacio es a la vez soporte físico de la actividad humana y resultado de su intervención. El hombre lo moldea, lo utiliza o simplemente lo denomina, haciendo de él " su " territorio. El espacio se puede analizar entonces como uno de los tantos productos de la actividad social: Es " elemento del sistema social y revelador de ese sistema " (Brunet, 1992). " El orden espacial depende a la vez del nivel técnico de cada cultura, de los principios de la arquitectura social que ella se ha dado y de las características del medio en el que está implantada " (Claval, 1977).

El territorio, producto social, es así el reflejo de la sociedad; es a la vez memoria y dinamismo, entorno físico, huellas históricas y movimiento hacia el futuro. Evaluar el territorio significa caracterizar la sociedad que lo organiza e identificar los retos que arrostra.

Fue con esa perspectiva que se inició el programa internacional ORELLANA que tuvo, entonces, el propósito de evidenciar cuáles son las estructuras y dinámicas espaciales de los territorios andinos (ver recuadro). Con la presentación de esta obra culmina el citado programa, fruto de una real cooperación regional, al haber contado con la participación activa de cinco equipos nacionales, cuyos trabajos han sido integrados y se presentan en esta publicación.

 

El programa ORELLANA

El acrónimo del Observatorio de la Redes y de los Espacios en los Llanos, los Andes y la Amazona, ORELLANA, es también el nombre de quien descubrió el Río Amazonas, uniendo los Andes y la Llanuras orientales, en una prefiguración de lo que es ahora uno de los frentes pioneros más activos del crecimiento y de la integración regional.

El programa funcionó bajo un esquema descentralizado gracias a los equipos nacionales de científicos (de universidades nacionales o privadas y centros de investigación) y técnicos de las Oficinas nacionales de estadísticas y censos :

• en Bolivia, por la Carrera de geografía de la Universidad Mayor San Andrés (UMSA) de La Paz, y por la Dirección de Ordenamiento Territorial (DOT), del Ministerio de Desarrollo Sostenible y Planeación;

• en Colombia, por el Centro Regional de Estudios Cafeteros y de Empresas (CRECE), en Manizales, por el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) y recientemente por el CIDER (Centro de Investigación de Desarrollo Regional, de la Universidad de los Andes de Bogotá);

• en Ecuador, por el departamento de geografía de la Universidad Católica del Ecuador (PUCE), por el Instituto Nacional de Estadística y censos (INEC) y por el Centro Internacional de Estudios Andinos (CIESA) en Quito;

• en Perú, por el Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI) y por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), en Lima;

• en Venezuela, por Departamento de geografía de la Universidad de los Andes, en Mérida.

El programa ORELLANA contó con la coordinación y el apoyo del Instituto de Investigación para el Desarrollo del gobierno francés (IRD ex-ORSTOM) y de la Cooperación Regional Francesa.

En cada país se realizó un atlas socio-económico nacional y, en algunos casos, atlas regionales o departamentales, cuyos aportes son comparables en la medida en que:

- se basan en información semejante ( los últimos censos nacionales de población y vivienda),

- se ciñen a una problemática común (la organización del territorio refleja la sociedad ¿cuáles son sus estructuras y dinámicas actuales ?);

- y siguen una metodología idéntica, en una cadena de tratamientos que incluye análisis espacial y cartografía computarizada en base a software propio (CABRAL 1500, © IRD, de P; Waniez para Macintosh y H. Mazurek para PC.).

Las publicaciones del Programa ORELLANA constan de 10 títulos cuyos aportes sustentan en gran parte este trabajo de visión regional: "Espacio Andino, Territorio, Sociedad, Economía".

El Espacio Andino, Territorio, Sociedad, Economía, se articula en cuatro partes. La primera presenta la situación general del conjunto geográfico de la Comunidad Andina desde el punto de vista del medio natural y de las divisiones político-administrativas, las que llamamos estadístico-administrativas, por ser la malla (como la malla de una red, o trama de un tejido) en la que se registran los datos que constituyen la base principal de la investigación. Estos primeros elementos reflejan y fundamentan muchas estructuras comunes y grandes diferencias locales.

La segunda parte estudia la distribución y las dinámicas de la población. Cuenta con los más nutridos aportes de los atlas nacionales del Programa ORELLANA; donde se percibe la desigual repartición de la población y su lento, pero progresivo, desplazamiento en el espacio, insinuando otra configuración andina, la que, en ciertos casos, viene a ser menos andina.

La tercera parte enfoca la articulación de los espacios locales y nacionales por las redes de comunicaciones y (las) ciudades. Capitales nacionales, metrópolis y ciudades regionales, son los nudos de interconexión, los centros de decisión del ordenamiento y, cada vez más, los puntos de intermediación de los procesos de globalización.

La cuarta y última parte trata de las actividades económicas haciendo énfasis en la Población Económicamente Activa (PEA), en el comercio exterior y en las inversiones forasteras, intentando ubicar a la Comunidad Andina, aún sea parcialmente, en la esfera englobante del mercado internacional. Como en los demás capítulos se busca resaltar las especificidades del conjunto y de cada uno de los cinco países.

El reto común de la integración andina se sobrepone a los retos nacionales fundados en la diversidad natural, social y económica. La atención dada a aquella variedad no es tanto por el gusto de la complejidad como por el afán de descubrir como tal multiplicidad de situaciones viene a constituir pieza por pieza la imagen del rompecabezas o mejor dicho del "mosaico andino". ¿ Cual proyecto común, forzosamente utópico puede ser su argamasa ?

El espacio de investigación se aprehende como un todo a una escala dada. Así, la región no es concebida como un dato " objetivo ", compuesto a priori de subconjuntos bien identificados. Por el contrario, es una construcción científica, que muestra cómo sus diferentes partes se articulan y cambian unas con respecto a otras, pudiendo esas diferentes articulaciones realizarse a escalas distintas. Asimismo, una región se inscribe en varias estructuras a la vez, revelando así su estructuración mediante sistemas espaciales más amplios. Por ejemplo, en el análisis de las redes de comunicación no se puede prescindir de las políticas nacionales, de la integración andina y de la proximidad del gran vecino, Brasil, cuya propia red influencia ya, y lo seguirá haciendo más aún, en un futuro cercano, a la organización de la red andina.

Otra originalidad de este método reside en el énfasis dado a lo local para entender lo global: nuestra comprensión de la región no es sólo visión del conjunto, sino también conocimiento de la riqueza de su diversidad captada en cada distrito, municipio o parroquia del área andina.

Fundados en estos datos singulares, quisiéramos que esta investigación pueda también ser útil tanto a los que tienen la responsabilidad de orientar la integración regional como a los que, en cada país y circunscripciones menores, obran en pro del bien común, buscando según la interrogación de Touraine: " ¿ cómo vivir juntos, iguales y diferentes ? "

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